Bogotá fortalece sus acciones frente al riesgo ambiental

Un reciente análisis sobre calidad del aire en Bogotá encendió nuevas alertas sobre el impacto de la contaminación en la salud pública. De acuerdo con el estudio, si la ciudad hubiera cumplido las guías de la Organización Mundial de la Salud entre 2018 y 2022, se podrían haber evitado más de 13.000 muertes prematuras.

El informe, coordinado por las secretarías de Ambiente y Salud en alianza con la Alianza de Ciudades Saludables, identificó además que las localidades con mayor exposición y mortalidad atribuible al material particulado fino son Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Antonio Nariño.

Las localidades más afectadas

Según los resultados divulgados, Ciudad Bolívar y Tunjuelito registraron los promedios anuales más altos de material particulado entre 2018 y 2022. En 2018, por ejemplo, Ciudad Bolívar alcanzó 59 µg/m³ de PM10 y Tunjuelito 51,2 µg/m³, niveles muy por encima de la guía de la OMS, fijada en 15 µg/m³ para ese contaminante.

El estudio también muestra que, entre 2018 y 2022, las tasas más altas de mortalidad atribuible a la contaminación del aire en personas mayores de 30 años se presentaron en Tunjuelito, Ciudad Bolívar y Antonio Nariño. En ese periodo, Tunjuelito registró 111,3 muertes por cada 100.000 habitantes, Ciudad Bolívar 104,3 y Antonio Nariño 102,5.

Cómo impacta la contaminación en la salud

La exposición a contaminantes como el PM2.5 puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, cáncer de pulmón, deterioro pulmonar y otras afectaciones de largo plazo. Incluso en periodos cortos, este tipo de contaminación puede desencadenar crisis asmáticas, infartos, accidentes cerebrovasculares y complicaciones metabólicas.

Otro estudio citado en enero de 2026 encontró que el dióxido de nitrógeno se asocia con más de 1.100 muertes anuales evitables en Bogotá y señaló como zonas más afectadas a Kennedy, Engativá, Suba, Bosa y Ciudad Bolívar. Ese análisis concluyó que la exposición prolongada a ese contaminante ha sido persistente en la ciudad durante más de una década.

Qué está haciendo el Distrito

La administración distrital ha señalado que su prioridad es contar con datos actualizados y robustos para identificar los mayores riesgos, orientar acciones focalizadas y evaluar el impacto real de las políticas públicas. También ha indicado que busca proteger especialmente a niños, adultos mayores, gestantes y personas con enfermedades crónicas o condiciones de riesgo.

Entre las estrategias en marcha están las Zonas Urbanas por un Mejor Aire, conocidas como ZUMA, así como el fortalecimiento del monitoreo ambiental y otras acciones dirigidas a reducir la exposición en los territorios más afectados. La Secretaría de Ambiente ha dicho que las mayores concentraciones de exposición al material particulado fino se observan en el suroccidente de la ciudad, especialmente en Ciudad Bolívar, Tunjuelito y Antonio Nariño.

Un reto de salud pública y equidad territorial

El diagnóstico oficial también subraya que el problema de la calidad del aire no impacta a toda la ciudad por igual. Las zonas con mayor contaminación coinciden con áreas de mayor vulnerabilidad social, lo que refuerza la necesidad de medidas diferenciadas y sostenidas en el tiempo.

En ese sentido, el Distrito sostiene que la mejora de la calidad del aire debe apoyarse en decisiones basadas en evidencia, con intervenciones que reduzcan las emisiones, protejan la salud y ayuden a disminuir las desigualdades entre localidades.

Cierre institucional

La evidencia reciente confirma que la contaminación del aire sigue siendo un factor de riesgo relevante para la salud pública en Bogotá. Al mismo tiempo, los estudios permiten identificar con mayor precisión dónde se concentran los mayores impactos y dónde deben focalizarse las acciones institucionales para reducir enfermedades y muertes evitables.